Recuerdo que en las muchas veces en que he oído a Richard Stallman, él realiza hace un chiste sobre qué es ser un pirata y sobre que nosotr@s aquell@s que pirateamos, no asaltamos barcos. Es innegable, que en los países en vía de desarrollo como en el que vivo, piratear es una actividad que se ha convertido en algo cotidiano, pero hay que entender lo que realmente hay detrás de todo lo que significa piratería desde el lado del autor como del lado de las personas que recurren a ella.

Con todo lo que se ha hablado con respecto a la usabilidad de Debian y sus cambios de interfaz, quisimos saber qué tanto ha sido el cambio y cómo lo perciben l@s usuari@s; para poder realizar esta actividad decidimos apoyarnos en la experiencia actual de Albita, nuestra mamá linuxera quien en su local ha implementado el uso de Debian para prestar el servicio de Internet y ofimática; y quien ha percibido de primera mano la real percepción de las personas que no son expertas en GNU/Linux al momento de enfrentarse con las tareas comunes al momento de hacer uso de un computador.

Hacer referencia al uso de nuevas herramientas tecnológicas es buscar una forma de que una persona como docente de formación del personal del mañana transmita de forma adecuada los conocimientos necesarios para que se pueda establecer un aprendizaje.

La rueda, ese invento que revolucionó todo, que ha permitido que la humanidad esté donde está, es una de aquellas cosas que aún desconocemos quién es su inventor y en dónde lo hizo, porque a pesar de existir restos arqueológicos de la rueda en la mayoría de los continentes y aunque es lógico que debe tener un único origen aún no es claro en qué parte del antiguo continente alguien puso a rodar las cosas.

Hace un tiempo escribí sobre el riesgo que Oracle abandonara OpenOffice y que dicha suite muriera porque nadie le estaba dando mantenimiento, en ese momento las esperanzas estaban puestas en GO-OO (Un conjunto de parches para portabilidad de Open Office) y en el naciente Libre Office.