Parodiando un poco aquella famosa canción de Pink Floyd. Creo que es algo que muchos usuarios y activistas del Software Libre pediríamos que hiciese Micro$oft con respecto al proceso educativo en todas sus etapas en especial en países en vía de desarrollo como son los países latinoamericanos.

Es claro que laboralmente se espera que el empleado o empleada tenga habilidades al uso de dichas herramientas, lo cual es bien particular teniendo en cuenta que al final lo que se necesita es que la persona redacte cartas o correos y en ningún momento las habilidades se relacionan a que sepa como ""configurar página"" en Micro$oft Word; pero de la mano de esta tonta excusa las instituciones educativas venden (porque para mí no hay otra palabra) el uso obligatorio de dichas herramientas no solo dentro del proceso educativo sino como una necesidad imperativa en el mundo laboral, de tal forma que los estudiantes buscarán la forma de hacerse a dichas herramientas de manera legal o no para cumplir con estos dictatoriales requerimientos que al final solo dañan la cabeza del usuario final.

Un tiempo atrás fui docente tanto de primaría como de secundaría y siempre he defendido la tesis que lo que aprende la persona es el concepto más no el uso mecánico de una herramienta. Tal es así que podemos sumar en una calculadora de bolsillo o en teclado táctil de alguna tableta de las existentes en el mercado. Es decir siempre y cuando logremos identificar dentro de la herramienta los botones o teclas necesarios somos capaces de cumplir con una tarea. Si mi hipótesis fuera falsa Micro$oft no se habría arriesgado a cambiar su interfaz de lo que usaban en M$ Office 2003 a lo utilizado en M$ Office 2007 y aún así seguir siendo popular.

Ahora bien, en mis entrevistas informales con usuarios y usuarias; la conclusión final que me han dado siempre se refiere a lo atractiva que puede ser la interfaz de los productos Micro$oft, evidentemente este argumento sería fácilmente devastado si tuviéramos el mismo acceso a productos Apple que tienen aún mejor apariencia. La cuestión final para mí no es de interfaces, es de publicidad y claro es de adoctrinamiento. Si me insisten durante todas mis épocas escolares sobre usar MS Office creceré aprendiendo que no hay más verdad más allá de M$ Office y claro será mi misión propia aceptar probar de otra fruta. En mi experiencia conocí procesadores de texto cuando M$ Office no era “famoso” así que mi “primera vez” fue con Word Star y quizás por eso no fue tan fácil dañarme la cabeza.

Acepto como persona usuaria de sistemas que M$ Office es sin duda lo “mejorcito” que tiene Micro$oft ya que sus sistemas operativos dejan mucho que desear, e igual tango claro que a Open Office y sus “forks” aún les falta mucho para darle una buena pelea a M$ Office pero también tengo claro que en un ámbito de compartir conocimiento amarrarme a formatos que restringen a usuarios de herramientas es para mí un directo atentado a mí libertad y que si la educación trata de formar personas con pensamiento libre está errando al conminar a las personas a usar M$ Office por el mero hecho de ser agradable de usar y por el hecho de ser el más usado.