Es evidente que el uso de herramientas ofimáticas se ha extendido desde que los computadores personales dejaron de ser un lujo y se volvieron un recurso necesario dentro de las empresas. Ahora debido al uso de dichas herramientas se emplea un elemento que a veces pasa desapercibido pero que a larga resulta que es otra trampa que nos puede traer problemas legales, dicho recurso es la fuente tipográfica.

 

Como no todo debe ser temas técnicos, tomemos un rato para burlarnos de esas situaciones. Para los amigos que nos visitan aca les dejos unos cortos tips de humor recopilados:

Aún recuerdo cuando de una manera humilde mis primeros pasos en sistemas Linux. En aquel entonces aprendí el manejo básico de la consola, trabajé bajo Suse 9 y Fedora 7 y con un vago recuerdo de Mandrake 10.3, pues esos eran los sistemas que tenían las salas de acceso a internet en donde estudiaba. Poco a poco, y sin saber cómo, me fui encariñando cada vez más con el manejo del sistema que en aquel entonces me daba gran dificultad entender. Tal vez si hubiera sabido la diferencia entre un paquete .rpm un .tar.gz y un .deb todo hubiese sido más fácil.

Cuando hacemos referencia a la libertad, llegamos de pronto a concebir una idea equivocada, de que libertad es hacer lo que quiera y donde quiera, pero cuando nos referimos a la libertad en el software es la que vemos enmarcadas en las cuatro leyes expuestas por RMS,

En Bogotá ubicamos a Carolina Botero, de la Fundación Karisma y una de las personas que más conoce sobre derechos de autor y licenciamiento en el país. A continuación la entrevista que amablemente accedió a concedernos.