El 8 de abril pasado Microsoft dejó de dar soporte a Windows XP; esta versión de Windows estaba en el aire desde octubre de 2001 y en mi opinión ha sido una de las más estables que ha tenido este sistema operativo propietario. La cuestión es que desapareciendo el soporte, todos los usuarios de Windows XP quedan expuestos a problemas no detectados con el sistema operativo o problemas de seguridad muy comunes con Windows.

 

Si usted es un usuario aferrado a las ventanas, la única solución sería invertir una gruesa cantidad de dinero en nuevo hardware que le permite soportar la nueva versión de Windows: Windows 8; ya que no hay algún Windows que pueda adquirir que sea inferior a Windows 8 y pues como muchas personas saben, los requerimientos de hardware de Windows 8 no creo que sean los mismos que tiene su vieja máquina que usa Windows XP. En resumen, su solución en este momento requiere dinero tanto para hardware como para software porque Microsoft no le dará un Windows 8 gratis y menos un Windows que funcione en su antigua máquina.

Entonces es aquí donde el FOSS viene al rescate, este es el mejor momento para que usted considere pasarse a un sistema operativo FOSS que no le implique nuevos costos, que no esté actualizado y no expuesto a vulnerabilidades de seguridad que no sean atendidas y claro, que funcione en su máquina aún cuando esta no sea de última tecnología.

Para esto usted tiene una gama amplia de versiones y sabores de GNU/Linux que le permitirán seguir usando su hardware, también si quiere puede probar otros sistemas operativos FOSS como la familia BSD o ReactOS. Aunque es evidente que mucho del software que actualmente utiliza en Windows XP quizás no funcione en GNU/Linux, pero para esto tiene dos buenas soluciones. La primera es probar Wine para emular mucho de su software para Windows XP o mirar alternativas libres al software que tiene actualmente en Windows XP.

Claro, me va a decir que es posible que no logre hacer funcionar su software en GNU/Linux o que las alternativas libres no son iguales a lo que tiene en Windows XP; igual si usted decidiese invertir su dinero en una licencia de Windows 8 y comprar nuevo hardware es probable que el software que usa en Windows XP tampoco funcione sobre su nuevo y flamante Windows. ¿Entonces no sería más agradable emprender un nuevo camino de libertad probando GNU/Linux?

Para terminar unos consejos si desea migrar a GNU/Linux:

  • Explore primero a GNU/Linux a través de un Live-CD así podrá ver su interfaz y saber a que se enfrentará.
  • Haga una lista del software que usa en Windows y busque alternativas en GNU/Linux o investigue si funciona correctamente en Wine.
  • Consulte en foros y listas de correo por las alternativas que necesite. Puede consultarnos si necesita hallar una alternativa libre.
  • Si la migración la hará dentro de una empresa, no la haga a la fuerza. Realice primero una socialización con Live-CDs y trate de hacer pilotos antes de realizar el cambio total.
  • No asuma que GNU/Linux es difícil porque está relacionado a gente con alto conocimiento técnico, las últimas versiones son más amigables de lo que piensa, así que olvídese de los prejuicios.